27) Experiencia de vida, viviendo en diversidad funcional.
Desde la llegada de nuestro hijo, el mundo interno en el que vivimos como familia ha tenido muchos cambios, nos hemos tenido que adaptar a sus “rarezas” y él, por supuesto ha tenido que adaptarse a las nuestras. Nuestro hijo nació sin muchas complicaciones, y en la medida que fue creciendo, nos dábamos cuenta de algunos comportamientos (o falta de ellos) eran inusuales, cosa que hacía preguntarnos si pasaba algo raro con él o eran sólo especulaciones nuestras (los padres). En la medida que crecía el niño, estos “comportamientos inusuales” se acentuaban, pero todavía lo podíamos atribuir a otros factores como, por ejemplo, que al ser el hijo menor, en esos momentos, era más “regalón”(o malcriado según las otras personas). La idea de que todo no marchaba bien, se consolidó una vez que él ingresó al jardín infantil, ahí prontamente se dieron cuenta que el niño no se estaba desarrollando conforme a los cánones establecidos y lo derivaron a una Neuróloga para que le hiciera una evalua...