49) Fonofobia
FONOFOBIA.
Hacer distintas estrategias de sensibilización sistemática en la cual el propio cuerpo, como pies, manos,
o cualquier otra parte del cuerpo esté en contacto con el propio sonido y sienta la vibración para
comprobar que no pasa nada. Después de cuatro años una chica tuvo que hacer una prueba de pisar
cristales con los pies, y ha conseguido comprobar que el miedo estaba en la mente, ya no existe. Parece
una locura, si, aunque no lo es, es necesario hacerlo y no pensar en que uno se puede hacer daño en las
entonces la mente lo sigue produciendo.
Es
se produce en la mente y no dejar que éste nos
maneje nuestra vida y evitemos salir a la calle o
determinadas actividades por no luchar contra ese
miedo.
El cuerpo reaccionara de forma inadecuada como tensión muscular o pensamientos del tipo "no sé si
afrontaré ese sonido, a lo mejor salgo huyendo" es mejor enfrentarse a los sonidos y comprobar que no
pasa nada. Esta experiencia me ha ocurrido y he sentido mucho placer al hacerlo y ver que ya no lo sentía
y que ese miedo ya no existía.
Una vez que este miedo a los ruidos ha mejorado, el cerebro acepta los ruidos de forma habitual, aunque
esa persona es más sensible a determinados sonidos como por ejemplo: arrastrar una silla, la sirena de la
ambulancia, hablar todas las personas a la vez. Al ser más sensible en entornos ruidosos la comunicación
para la persona afectada se le hace más difícil. Para ello es bueno centrarse solamente en una sola
conversación y si la persona necesita enterarse de más aspectos sería bueno pedir a algún compañero o
compañera que se lo escriba. Se está en la etapa de aprender a ignorar otros sonidos que puedan
distraer. Es un proceso lento. Hay que acostumbrar al cerebro a centrarse en un solo estímulo y lograr que
el resto estén en un segundo plano. Al principio será costoso, ya que requiere esfuerzo, con la práctica
sale solo..

Comentarios
Publicar un comentario