69. Reconociendo la hipersensibilidad sensorial.
BEGOÑA
MARTÍN. 8 de mayo del 2018. Martes.
1)
RECONOCIENDO
LA HIPERSENSIBILIDAD.
CUERPO
Y ASPECTO SENSORIAL: Con
la hipersensibilidad se produce una tensión interna que me ayuda a
detectar cuando necesito parar y descansar. Respeto mi procesamiento sensorial
sin compararme con otras personas aceptando que voy más despacio. Manejo los
cinco sentidos para compensar la alteración auditiva de hipersensibilidad. Busco
nuevas formas de planificación y organización para mejorar mi
procesamiento sensorial. Cuando detecto alguna tensión en mi cuerpo hago
respiraciones lentas e introduzco una técnica que es paro, respiro y siento. Consiste en hacer una parada al
notar el cansancio, respirar lentamente y a continuación hago otra actividad
sintiéndola. Con estas técnicas estoy descubriendo muchas cosas que antes
estaban ocultas o en el inconsciente.
PENSAMIENTO:
cambio
mi forma de percibir la presión del oído. En situaciones ruidosas comienzo a aceptarla,
y dejarla que aumente sin juicios. En situaciones de comunicación practico el
desapego a comprender toda la información (el cerebro no puede procesar todo lo
que se cuenta porque se sobrecarga), lo que hago es seleccionar la información
que más se adapte a mis necesidades. Veo las situaciones sociales y de
comunicación para aprender y confiar en mí misma adaptándome a las experiencias
que pueden suceder. Uso las afirmaciones
positivas que me aumentan la autoestima como por ejemplo, si estoy trabajando
la confianza puedo repetirme “confío en mis capacidades cognitivas, sociales y
emocionales para poder gestionarlo”.
COMPORTAMIENTO:
la
sobreestimulación hace que las funciones cognitivas vayan más despacio cuando
se tiene una presión en el oído interno, lo que hago es ser consciente de esa
disminución, lo acepto y busco otras actitudes positivas para incorporar en la realización de tareas
cognitivas que además favorecen la mejora de las relaciones sociales
sintiéndose bien con una misma o uno mismo.
¿CÓMO
FUNCIONA EL PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN EN LA HIPERACUSIA?
Con “mindfulness” o atención plena descubro como
funciona mi procesamiento sensorial afectando a las habilidades cognitivas y a
la conducta. Mi cerebro y mis sentidos, sobre todo los oídos, perciben la
información sonora más aumentada. Los cuencos tibetanos me ayudan a que mi
cuerpo se relaje aportándome nuevas ondas sonoras disminuyendo la distorsión de
los sonidos tolerándolos mucho mejor siendo menos molestos.
Ahora
comprendo que mi cerebro al ser sensible procesa de diferente forma pudiendo
encontrar otras formas para integrar la información y de organización. Como la
atención y la concentración se dispersan por el acufeno y la presión del oído,
soy constante y disciplinada para hacer un cambio de mejora cognitiva, social y
en mis actividades de la vida diaria. Evitar
estas tareas no es lo adecuado, lo mejor es afrontarlas aceptando lo que sucede
parando los pensamientos y relajando el cuerpo con la finalidad de gestionar el
estrés cognitivo que produce escuchar un sonido constante y sentir una presión
en el oído.
En
los grupos numerosos elijo en qué conversación
quiero estar presente para hablar. Recibo los estímulos dejando que entren en
mi cerebro sin juicios sabiendo que ese procesamiento es más lento, y no pasa
nada, ya que cada persona tiene su ritmo de aprendizaje. Trabajo con conciencia
plena el aumento de mi presión viendo como lo percibo y me doy cuenta en qué
intensidad me afecta esta presión del oído. Realizar este proceso ayuda a
mejorar la parte laboral respetando y aceptando las dificultades que puedan
aparecer.
En
cuanto al clima soy consciente de que es mi cuerpo el que produce la presión y
no al contrario. Cuando acepto el clima sin juicios aunque mi presión aumenta
puedo ser capaz de gestionarla. Observo al
clima como es, sin enjuiciarlo y eso me ayuda a dejar de obsesionarme cuando
cambia el clíma.
Los
masajes me ayudan a saber que sentir
sensaciones de nuevo es maravilloso, a
ser más consciente de mi cuerpo mejorando mi procesamiento sensorial.
La
toma de conciencia con estas necesidades es muy necesaria para hacer los
cambios que se requieran encontrando las respuestas en mi interior a través de
preguntas que me hago a mí misma en positivo ayudándome a introducir técnicas
nuevas. Mindfulness o atención plena es fabuloso ya que ser consciente de las
emociones, conocer las dificultades, y encontrar las respuestas en el interior
es imprescindible para hacer el cambio. Tengo la creencia absoluta de que se
puede cambiar.
Entiendo
y comprendo muchas sensaciones que tengo
cuando me pongo con actividades que suponen planificar, organizar algo, ya sea
en lo laboral, como en mi rutina diaria. Mi cuerpo y mi cerebro expresan
aquellas sensaciones de tensión, presión cognitiva, dolor a la hora de ponerme
a hacerlo; lo acepto sin juicios, y hago los cambios necesarios para mejorarlo.
¿Qué puedo hacer para ser constante
y disciplicinada en mi proceso de cambio?
Incluyo
la realización de actividades sin esfuerzos, presiones ni exigencias buscando
la calma y la satisfacción de hacerlas, dejo de juzgar las dificultades asumiéndolas para
encontrar otras que me ayuden, veo a estas alteraciones como lo que son, siento
como mío lo que realizo y con el entrenamiento
diario de la práctica puedo conseguirlo,
además de leer libros de autoayuda aplicando y seleccionando técnicas que hay
adaptándolas a mis necesidades.
2. EL ACUFENO Y LA PRESIÓN DEL OIDO
(esto lo descubro haciendo la meditación del sonido y lo adapté a mi sonido
interno).
Observo
mi sonido interno junto con la presión asociada. Lo siento como algo que forma
parte de mí. Percibo las sensaciones que me produce. Mi cerebro ve esa presión
afecta, entonces busco estrategias para gestionarlo. Es maravilloso y fantástico
descubrir que puedo transformar la forma de percibir mi presión sonora.
En
verano el acufeno y la presión asociada están más calmados. Con el frío el
acufeno y su presión aumentan y por ello, la cabeza está más embotada haciendo
que la hipersensibilidad esté un poco más presente necesitando de más
tranquilidad, silencio y descanso. Verlo
en positivo es necesario para aceptarlo. Logro con la aceptación romper esa
dependencia que hay de mi cuerpo con los cambios de clima.
Acepto
y afronto esa presión asociada junto con el sonido interno haciendo que esa parte del oído izquierdo se
relaje con distintas técnicas de mindfulness, una de ellas es ablando esa
presión, tranquilizo el cuerpo y permito que esa presión se integre dentro de
mi organismo. Con este cambio mejoro mis
habilidades cognitivas aumentando la atención y la concentración.
Prestando
atención de forma plena a esa presión puedo gestionarla, siendo capaz de buscar
el lado positivo de los sonidos fuertes. Conecto con ella para manejarla. La
puedo sentir, percibir, sin apegarme a ella, dejándola que esté conmigo
relajando mi cuerpo para encontrar la paz interior.
3. EL ACUFENO Y LAS ALTERACIONES
COGNITIVAS.
El
acufeno es un sonido interno que está en mi cerebro todo el día y por la noche
también. Lo siento y lo percibo de forma plena. Como está las 24 horas mi
cabeza y cuerpo se cansan. Para gestionar ese cansancio lo que hago es
descansar más y medito para darme cuenta que este cansancio lo produce mi
acufeno y mi presión.
Escucho
el acufeno dejándole que esté sin apegarme a si está alto o bajo, siendo
consciente de mi concentración y parando cuando es necesario.
Cuando
hay un sonido constante la atención es menos duradera, entonces lo que se hace
es realizar sesiones cortas de tareas para que sea mucho mejor.
Para
las tareas de planificación y organización es necesario tener una mente clara. Esto
quiere decir saber ser capaz de parar los pensamientos dejándolos que entren
sin apegarse a ellos. Por ejemplo, estoy realizando una lectura y viene un
pensamiento “mi acufeno me disminuye la lectura”, le recibes y seguidamente lo veo como es,
solo un pensamiento, nada más. Cuando me
viene un pensamiento positivo como “Mi acufeno me motiva a leer buscando el placer de
la lectura”, lo que hago es repetírmelo muchas veces para integrarlo en
mi cerebro.
Acepto
y asumo estas alteraciones es lo ideal
sabiendo que “el acufeno es como es sin juicios”. Estoy con ellas sin apegarme
a ellas para hacer el cambio. Y soy consciente de que “la presión es como es
sin juicios”.
Logro
perseverancia, calma, tranquilidad con este proceso de cambio. Disfruto de este
cambio encontrando el placer y la satisfacción de obtener las mejoras que me
propongo. Celebro los logros y avances que tengo.
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